
No hay misiones sin una iglesia enviadora. Dios llama, y una persona tiene que estar dispuesta a obedecer la voz de Dios e ir. Pero también tiene que estar dispuesta la iglesia para enviarlo.
1. El llamado para enviar e ir.
1.1. La iglesia tiene un llamado a las misiones.
Hay dos llamados que se unen para realizar la obra misionera. Dios llama a una persona para ir. Pero Dios no llama a una iglesia. El llamado para ser enviadores se encuentra en la Palabra: la iglesia tiene la Gran Comisión, que le impulsa participar en la obra misionera.
1.2. Los dos llamado ilustrados en Dios-Jesús.
En el mismo Juan 3:16, vemos este principio ilustrado. Jesús estuvo dispuesto ir, dejar Su cultura perfecta, y aun sacrificar Su vida. Pero también Dios tuvo que estar dispuesto enviarlo. Dios envió lo mejor que tenía….Su Hijo. Estaban las dos partes: alguien dispuesto ir… y alguien dispuesto a enviarlo.
1.3. Diferencias entre los dos llamados.
El llamado para ir:
- Es Personal (para algunos pocos… no para todos)
- Es específico (a un lugar o región)
- Se recibe en forma individual
- Es resultado del avivamiento o mover del Espíritu Santo
- Su cumplimiento se da al ir
El llamado para enviar:
- Es para todos
- Es general: para el mundo
- Es resultado del discipulado
- Su cumplimiento es ilimitado: no hay techo (Lucas 10:2… más oración… más obreros… más visión, más países… etc.)
1.4. Las consecuencias de no ser responsables.
Si falla uno de los dos, no se cumple la voluntad de Dios, la extensión de Su Reino, el cumplimiento de la Gran Comisión, etc. ¿Cómo hubiera sido la Argentina si EEUU no hubiera enviado misioneros aquí?
Por otra parte, Dios no puede bendecir la iglesia, pues Su propósito al bendecir no es que la bendición quede en la iglesia, para sí misma. La parábola de los talentos es fuerte: Dios es exigente, y en lugar de confiar en el que no respondió cumpliendo con sus talentos, ¡se los quitó con bronca y enojo!
1.5. El problema de Argentina: 15 años de atraso respecto del Espíritu Santo
Hace un par de años me preguntaron: “¿Cuál es el secreto del DNM?” (pues en un censo se reveló que el DNM tenía la mitad de los misionero argentinos). Les dije: “Muchos tienen conferencias y hablan de ir, pero no hace falta enfatizarlo, pues el Espíritu Santo ya lo hizo. Hace falta ayudar la iglesia a comprender su llamado para enviar, pues allí estamos fallando”.
En 1996, vino una pareja al DNM con un llamado fuerte a un país complicado y difícil. Me mostraron un libro de donde habían coleccionado notas del diario por 12 años sobre ese país. Saqué la cuenta: 1996 - 12 = 1984. Cuando Carlos Annacondia comenzó a tener sus grandes campañas y los resultados, y comenzó el mover del Espíritu Santo, Él llamó a estos jóvenes, como a tantos otros. Y los llamó en un ambiente casi anti-misionero… es decir, la iglesia no comprendía la visión y pensó que misiones sólo era una provincia en el norte de Argentina.
Ha pasado el tiempo, y el Espíritu sigue llamado, pero la iglesia en muchos casos está 15 años atrasada respecto del Espíritu Santo. Hay muchas iglesias que todavía hoy no comprenden nada de misiones y, en algunos casos, tampoco quieren comprender. El gran desafío que tenemos no es orar para que Dios levante obreros (aunque debemos seguir orando, según Lucas 10;2), sino apurarnos para cumplir nuestra responsabilidad, pues estamos años atrasados del Espíritu Santo.
2. La Base de la iglesia Enviadora
2.1. Lo ideal: Que el pastor tenga la visión.
Digo lo ideal, pues creo que en más de la mitad de las iglesias misioneras del país, la visión surgió del pueblo, y aun el pueblo convenció el pastor. Pero lo ideal es que el pastor tenga la vision, y él impulse a la iglesia.
2.2. Formar un equipo de misiones.
Es importante que surja un líder de misiones, y en iglesias más grandes, un equipo de misiones. La tarea es importante, y misiones necesita un líder, no solamente que el pastor tenga la carga.
2.3. Usar la estructura de la iglesia para sembrar la visión.
Misiones es aplicable en cualquier área de la iglesia: los cultos… grupos de células, los departamentos de mujeres, niños, jóvenes, etc., escuela dominical... ¡sea lo que sea… para sembrar la visión misionera!
2.4. Que misiones no sea un departamento más de una iglesia, sino que sea la visión de la iglesia.
El hecho de que la iglesia envíe obreros, es decir VIDAS, a otro país, involucra un compromiso fuerte. Misiones no puede ser solamente un departamento más de la iglesia. Tiene que ser parte de la visión de la iglesia.
3. Obstáculos en la visión de enviar misioneros.
3.1. Egoísmo.
3.2. Ignorancia sobre el mundo.
3.3. Confusión teológica: creer que primero tenemos que terminar de ganar Jerusalén.
3.4. Inferioridad
3.5. Mentalidad de Pobreza
4. Pruebas de Una iglesia Enviadora
4.1. Es una iglesia que tiene conciencia misionera.
4.2. Es una iglesia que tiene conocimiento del mundo.
4.3. Es una iglesia que ora por el mundo y por sus necesidades.
4.4. Es una iglesia que ora por obreros (Lucas 10:2).
4.5. Es una iglesia que ora por los obreros que ya están en el campo.
4.6. Es una iglesia que da con generosidad.
4.7. Es una iglesia que tiene obreros en el campo o bien apoya a obreros en el campo.
5. La responsabilidad de la Iglesia Enviadora
5.1. La responsabilidad de la visión: forjar la visión en la iglesia hacia el mundo.
La iglesia no puede sentir carga por algo que desconoce. La iglesia tiene la responsabilidad de crear la carga y sembrar la visión.
5.2. La responsabilidad fisica de enviar: soltar los obreros para el campo.
La iglesia tiene que respaldar a los que tienen el llamado a ir. No puede frenarlos… sino tiene que soltar y sembrar sus obreros, invirtiéndoles para la obra y confiando que Dios levantará nuevos obreros en su lugar. Lo que damos, recibimos. Si sembramos obreros, también cosechamos obreros.
5.3. La responsabilidad espiritual: oración.
Como ya mencionamos, la iglesia enviadora ora por el mundo, para que Dios levante obreros, pero también por los obreros. Ellos tienen muchas necesidades. Tienen luchas físicas, choque cultural, luchas emocionales por dejar la familia y patria, guerra espiritual y ataques del diablo, el desafío de criar a sus hijos en otra cultura y nación, etc., etc., etc. La iglesia enviadora tiene la responsabilidad de cubrir al misionero en la oración.
5.4. La responsabilidad emocional: pastoreo.
La iglesia tiene la responsabilidad de apoyar el misionero emocionalmente; esto incluye mantener contacto por cartas, etc., visitarlo en el campo, enviar personas para ministrarlos e informar a la iglesia de su trabajo; recordar sus fechas claves, como cumpleaños, Navidad, etc.
5.5. La responsabilidad económica.
La iglesia tiene la responsabilidad de comprometerse con el apoyo económico con el misionero, y cumplir con él. Como la iglesia implica mucho más que el diezmo, y sin embargo la iglesia no funciona sin el diezmo, así misiones involucra más que el mero aporte económico, pero tampoco puede permanecer el misionero en el campo sin el cumplimiento del apoyo económico de la iglesia.
6. El ejemplo de los Filipenses.
Fil: 4:14-18
6.1. Fil. 4:14 - Participaron con Pablo en su tribulación (apoyo espiritual y emocional).
6.2. Fil. 4:15 - Participaron con Pablo en razón de dar (apoyo económico, visión, enviar).
6.3. Fil. 4:16 - Enviaron para sus necesidades (Veamos también II Co. 11:9… ellos proveyeron lo que los corintios no suplieron (apoyo emocional y económico).
6.4. Fil. 4:17 - Fueron bendecidos (La iglesia misionera es bendecida).
6.5. Fil. 4:18 - Enviaron cosas con Epafrodito (apoyo emocional y espiritual).
6.6. Fil 4:19 - Resultado de su responsabilidad: las bendiciones y provisión de Dios.
7. Formas Prácticas de apoyar y cumplir económicamente
Ya observamos que misiones involucra mucho más que dinero. Sin embargo, sin la ofrenda misionera, el misionero no puede permanecer en el campo (aun Pablo, en II Co. 11:6, aunque trabajó para no ser una carga a una iglesia inmadura, tuvo que recibir apoyo de los filipenses para mantenerse en el campo). Entonces vale la pena, antes de terminar, reflexionar sobre algunas ideas prácticas para cumplir en este apoyo.
No hay problemas económicos que impidan cumplir… el problema es la falta de visión o aun de prioridades.
Muchas veces en lugar de tener una visión de la eternidad… tenemos una visión de 5 minutos… o de dos horas. Es decir, gastamos mas en cinco minutos (caramelos) o dos horas (diversión/entretenimiento) que lo que invertimos para la eternidad. Entonces aparte de tener visión misionera, necesitamos desarrollar una visión de la eternidad.
Algunos ejemplos prácticos de constancia:
7.1. Caramelos:
Conocí a una nena de 6 años que se privó de comer caramelos, para dar 10 centavos por día para misiones.
Resultado: $3 pesos por mes.
Si los 250.000 creyentes de la UAD dan este promedio: 9 millones de pesos por año.
Si los 1.500.000 creyentes de la Argentina lograran este promedio: 54 millones de pesos por año.
7.2. Mate:
Gracias a mi amigo Fernando Barría, calculamos el ejemplo del mate, que vale 16 centavos por cebada, y que podemos redondear en 20 centavos, si va acompañado de azúcar, galletitas, etc.
Resultado de dar un mate por semana: 80 centavos por mes
Los 250.000 creyentes de la UAD: 2.400.000 por año.
Los 1.500.0000 creyentes de la Argentina: 14.400.000 por año.
Resultado de dar un mate por día: 6 pesos por mes.
Los 250.000 creyentes de la UAD: 18 millones de pesos por año.
Los 1.500.000 creyentes de la Argentina: 108 millones de pesos por año.
7.3. Fútbol:
Cuando hay un partido clave, como la final de la Copa Libertadores, el clásico Boca-River, o la selección nacional, 80.000 hinchas mueven más dinero para algo que dura dos horas… que lo que los 1.500.000 creyentes dan en un año para algo que dura toda una eternidad.
Es decir, 80.000 paganos se esfuerzan más por dos horas que lo que 1.500.000 creyentes se esfuerzan por la eternidad.
No hay problema de dinero… hay un problema de visión eterna.
7.4. Coca-Cola o Café.
Tanto la Coca-Cola como un café cuestan alrededor de $1. Si el creyente diera solamente un café o Coca-Cola por mes:
El resultado sería $1 por mes.
Los 250.000 de la UAD: $3.000.000 por año.
Los 1.500.000 de la Argentina: $18.000.000 por año.
Si diéramos una Coca-Cola o café por semana:
El resultado sería $4 por mes.
Los 250.000 de la UAD: $12.000.000 por año.
Los 1.500.000 de la Argentina: $72.000.000 por año.
¿Visión Eterna o de 5 minutos?
Actualmente el promedio de ofrenda misionera en la UAD, es de 27 centavos por mes.
Esto representa:
El valor de tres café/o coca cola por año.
El valor de 16 veces de tomar mate por año.
El valor de 6 caramelos por mes,
Actualmente el promedio de ofrenda misionera para la Argentina es de 8 centavos por mes.
Son: El valor de un café por año.
El valor de 5 mate por año.
El valor de menos de 2 caramelos por mes.
¿Nada más que esto valen el mundo y las almas para nosotros? ¿Nada más vale la eternidad para nosotros?
Conclusión:
Tenemos que ser prácticos, y no solamente tener la teoría de misiones, o hablar de ella. Tenemos que comprometernos en serio, y así hacer que la Iglesia Argentina no solamente tenga misioneros en potencia con el llamado para ir... sino... que sea...
¡UNA IGLESIA ENVIADORA CON RESPONSABILIDAD!
Brad Walz ha vivido en Argentina desde Enero de 1989, obedeciendo un llamado que Dios le dio en 1983 para levantar la visión misionera en la Argentina. Viven en Buenos Aires con su esposa Rhonda y sus dos hijos: Mateo, de once años, y Amanda, de diez, ambos nacidos en Argentina. Es el presidente del Departamento Nacional de Misiones (UAD). Por causa de su ministerio, viaja con mucha frecuencia, por lo que ha conocido más de 70 países. Es también presidente de Misiones En Conjunto, una red informal de departamentos de misiones de los 20 países latinos, y preside una comisión internacional de “Misiones de los dos tercios” para las Asambleas de Dios.