
Rompiendo Barreras, de La Granja a las Naciones
Agosto de 2008
QUERIDOS HERMANOS Y AMIGOS:
Una vez más quiero llegar a ustedes para contarles la segunda parte de nuestra AVENTURA MISIONERA 2008, en la segunda quincena de julio. Seguimos con el grupo de Australia: Alex y Sybil Shaw, Delfín Ovalle, Simon Beech, James Chandler, Jill Ham, Verónica Martínez, esta vez para la distribución del Quechua de San Martín, y esto es lo que dice una promoción turística sobre esta región:
“La subyacente amazonia peruana, donde se ubica la región de San Martín, oculta sorprendentes tesoros naturales y culturales que a pesar de lo vertiginoso de la modernidad se mantienen intactos desde el inicio de los tiempos. Sus más de 51 mil Km2 ostentan aquel sello único de lo original: una explosiva diversidad de flora y fauna, envuelta en aquel ropaje verde de la humedad, y exuberante selva alta, que se extiende en la zona nororiental del Perú, a 1.500 kilómetros de Lima”
Esta vez sin bloqueos de carreteras y sin paros generales, ¡gracias a Dios!
Viajamos en avión y ya se habrán dado cuenta por qué. Por bus tenemos más de 24 horas de viaje. Podemos decir que el recorrido y el trabajo fueron intensos.
Comenzamos en Lamas y sus alrededores:
San Antonio del Río Mayo: Allí el reencuentro con el hermano Lozano, una persona tan especial con quien se realizó parte de una grabación en el mes de abril pasado; él tiene 80 años, y está estudiando en la universidad, y nos decía: “yo voy a recibir mi doctorado dentro de 20 años”. ¿Se imaginan? Todo un ejemplo. Él estaba feliz de recibir los casetes EN SU PROPIA LENGUA, y más porque podía llevar a sus paisanos. Una buena oportunidad para evangelizarles.
Por invitación del pastor Artidoro Tuanama, con quien grabamos mensajes evangelísticos, compartimos un Instituto Bíblico en la ciudad de Tarapoto con líderes de iglesias de distintos pueblos quechuas que ya están trabajando en la obra. Les distribuimos casetes para sus iglesias.
Con Gregorio, misionero de la Iglesia Bautista de Lamas, recorrimos los siguientes pueblos: Palmichi Alto, Palmichi Bajo, Misquiaquillo, Churushapa, Pinto Recodo, Shanao, Waycu, Aviación, Chirikyacu, Chunchihui, Santa Teresa, Naranjal y Chirapa. Podría contarles testimonios tan interesantes de cada uno de ellos, pero sólo les compartiré algunos.
- Palmichi Alto: cuando llegamos, todos salieron a recibirnos; también el teniente gobernador del pueblo nos dio la bienvenida, junto a muchos niños. Comenzó a llover, entonces la autoridad nos invitó a pasar al salón comunal, y allí pudimos hacerles escuchar el casete y mostrarles el audiovisual; tanto adultos como niños estaban muy atentos. Delfín pudo compartir la Palabra y muchos de los presentes levantaron sus manos, aceptando a Cristo, ¡hasta el mismo teniente gobernador! Este pueblo no tiene iglesia, ni nadie que les enseñe la Palabra de Dios.
- Aviación: aquí conocimos al hermano Regher, un símbolo de la gracia y milagro de Dios, pero también un ejemplo de fe y fortaleza en medio de la adversidad. Él sufrió un accidente, cayendo en un precipicio, y está imposibilitado físicamente, pero con toda la rehabilitación del Espíritu Santo.
- Chirikyacu: ¡Cuánto más acertado el mensaje en audio casete para Rominson, un adolescente de 13 años, no vidente. ¡Si yo pudiera describirles su rostro, iluminado por escuchar la Palabra de Dios en la LENGUA DE SU CORAZÓN! Sólo puedo dar GRACIAS A DIOS por esta recompensa…
- Santa Teresa: Niñitos jugando en medio de la selva, con varicela en plena evolución.
- Chirapa: ellos mismos lo han bautizado “el pueblo de la amabilidad”. ¡increíbleeeeee! No querían que nos fuéramos. Muy receptivos, se nos agotaron los casetes en la primera parada, todos venían a juntarse alrededor de nosotros, y nos llenaron de regalos.
Así pasamos a Sisa, esta vez acompañados de nuestro hermano Artidoro, y bajo la coordinación del pastor Jairo, presidente de la FAIENAP (Fraternidad de Asociaciones de Iglesias Evangélicas Nativas de la Amazonia Peruana), y recorrimos Miraflores, Santa Cruz, Maranatha, Santa Marta y Barranquita.
De allí pasamos a Chazuta, esta vez por el temible río Huallaga, visitando los pueblos de Curiako, Tununtunumba (¿no les suena a nombre de pueblo africano?), Muskuk Lkakta, y terminamos nuestra AVENTURA 2008 en Aguano Moruna.
Hablar de estos pueblos es como pensar en la gratificación que Dios nos da mostrándonos que no siempre tenemos que traer de regreso una tremenda carga en el corazón, sino también el gozo de ver líderes, pastores y hermanos comprometidos en la tarea de llevar el Evangelio a aquellos que tanto lo necesitan.
Iglesias que nos recibían con tanto amor. Sentir que Dios nos “mima” dándonos hermanos tan hospitalarios y de corazones generosos.
Y no sólo sentir esto de parte de nuestros hermanos en Cristo, sino también en las escuelas hemos sido bien recibidos. En una de ellas, no dijeron que teníamos media hora para compartir, y luego nos pidieron si podíamos hacer cantar a los niños, y así compartimos una hora y media. Y hasta los profesores entregaron sus vidas a Cristo. ¡Cómo disfrutábamos ver tantos niños recibiendo en sus corazones a Jesús, y saber que estas iglesias seguirán cultivando estas semillas sembradas, y que el Espíritu Santo se encargará de hacerlas crecer.
Damos gracias:
· En primer lugar, a Dios, que no sólo nos permitió realizar esta AVENTURA MISIONERA, sino que nos llenó de experiencias maravillosas.
· Al grupo de hermanos que nos acompañó en la primer quincena: Ana, Danae, y Leví, de Chile; María Canilla, que vino de Madre de Dios para esta experiencia por esta parte de la selva peruana. Todo el mes: nuestros líderes de Global Neworks Recordings, de Australia, que nos bendicen con su apoyo incondicional.
· A los pastores, líderes y hermanos de la región de Lamas, Tarapoto, Sisa y Chazuta, por su dirección, colaboración, y por sobre todo, su amistad y compañerismo.
· A cada uno de los que nos acompañaron en intercesión para que podamos cumplir con el propósito de Dios.
MUCHAS GRACIAS.
Elda